[#Insiders] Gonzalo Contreras el ingeniero chileno del urbano Newyorkino

Gonzalo Contreras, chileno, partió hace siete años como un practicante de ingenieria en sonido a Nueva York, hoy se posiciona como ingeniero para Kathy Perry, Beyonce, Bad Bunny y Travis Scott

Gonzalo es un chico de dieciséis años, de padres chilenos, fanático del basketball, las zapatillas Jordan y el hip-hop. Viaja en su adolescencia rumbo a Arkansas para hacer parte de un colegio en Estados Unidos. Al volver a Chile un tiempo después, decidido y con solo la experiencia del computador de su pieza y trabajos con algunos artistas del hip-hop chileno, entra a estudiar Ingeniería en Sonido y Acústica en la Universidad de las Américas.



En un Chile donde entraba Daddy Yankee como una estrella en ascenso pero estigmatizada, el rock y el pop imperaban como una dualidad casi sagrada en los oídos de los chilenos. Gonzalo hace una llamada que lo lleva de pasante a la gran manzana hasta el día de hoy. Ya en 2018, la estrella urbana en ascenso, Drefquila, viaja a Nueva York para grabar lo que se convirtió en su primer disco, AQUA, en un esperado lanzamiento que puso el trabajo de Gonzalo en el radar de su país otra vez. ¿Cómo es que el productor chileno con trabajos ganadores de multi-platino y una nominación al Emmy, ha recorrido este camino de éxitos?, Por una videollamada guiada desde Nueva York conversamos con Gonzalo Contreras sobre sus inicios, impresiones y vida en Manhattan.


¿Habías trabajado con artistas acá?


En Chile, sí, me vine a Nueva York hace siete años y estando allá estuve con mucho artista santiaguino cuando era puro hip hop. Onda hasta el 2002 al 2004 cuando se empezó a meter el reggaetón a Chile y todos mis clientes diferían entre ellos porque algunos decían que era reggaeton y otros se mantenían con que eso era un tipo de hip-hop.


¿Se fue diversificando esa dualidad con el tiempo?


Si, por ejemplo no sé si todavía lo harán pero era como excluir a decirte que no podías hacer hip-hop y hacer reggaeton o viceversa. Y a mi me la tiraban siempre que como estaba grabando reggaetoneros y para mi era vender un servicio, que más que nada era grabar.


¿Era difícil tratar con el artista antes, en la época donde recién estaban entrando otros sonidos?


Más o menos, hablaban mucho del otro. Pero todavía hay gente que no es abierta de mente. Es como el fútbol.


-¿Ahora vas camino al estudio?- (Pregunto mientras Gonzalo camina por las calles de Manhattan)


Sí, voy al estudio de un amigo que me lo presta en la mañana, de diez a cuatro. Después si tengo que ir al estudio grande voy, o parto al estudio de mi casa.


¿Me imagino que le mostraste la ciudad a Claudio (Drefquila) cuando llegó?


Ni paseamos con Dref loco, estuvimos en el estudio así todo el rato. Tenía siete días y en dos días grabamos todo el disco, incluso le dije que queria un dia libre como para descansar el oído y después al día siguiente darle.


¿Cómo fue eso de ir de Santiago a Nueva York?


Es que yo había vivido en Estados Unidos, antes, cuando tenía dieciséis me vine como estudiante de intercambio y ahí como que aprendí un poco ingles además que siempre me había gustado el basquetbol y cosas así.


Y ya la segunda vez fue cuando estaba estudiando Ingeniería en Sonido en Chile, me vine a Nueva York y ahí quedé súper enamorado.


¿Y estuviste a los dieciséis de Intercambio en Nueva York?


No, estuve en Arkansas que es como súper country, es como ir al campo.


¿Cómo llegaste al estudio?


El productor chileno Pablo Go fue el que me dio la oportunidad de trabajar en este estudio, a el lo conocí en Santiago cuando yo estaba haciendo mi practica. Recuerdo que le pregunté si me daba la oportunidad de tener una entrevista de trabajo y así podía mudarme para Nueva York al terminar la universidad. Y me dijo -Sí, pero vas a tener que ir a trapear el piso como un junior- a lo que le contesto -Dale no hay problema, yo ahi lo hago- Así que vendí todas las cosas que tenía y me vine a trapear el piso a Nueva York


Osea ganas de aprender a toda costa.


Claro, eso de querer estar ahí y aprender. Y nada, iba grabar a personas a otras partes, vendía pistas, juegos de internet o lo que sea para poder hacerme la plata del arriendo y comer acá. Por allá cerca del 2011. En esa época no pagaban por hacer la práctica, era gratis por seis meses y doce horas al día trabajando. Pero Pablo fue el que me ayudó ahí en el estudio, me enseñó algunas cosas con las consolas.


Empecé grabando en mi casa en Santiago, los artistas no tenían pistas, entonces me puse hacer pistas de YouTube y las cambiaba por algo, para que pudiesen lanzar los temas.


Además recuerdo que una vez un amigo me invitó a una fiesta y no pudo hacerla de DJ, y me dijo -oye pero tu tenis caleta de discos, anda a buscar tus discos- así que me monté de DJ esa noche a lo que el promotor contento me invita el próximo fin de semana.


La vida en Santiago ¿Como era hacer música en esa transición de la era digital?


Partí el 2002 estudiando y gracias a dios tenía internet, podía bajar pistas y crackear programas.


¿Donde viviste en Santiago?